Este municipio del
Algarve portugués mira hacia el Océano Atlántico desde sus 30km de costa. En este lugar la vista encuentra parajes para deleitarse se mire donde se mire. Resulta imposible escapar al encanto de sus playas y acantilados, por eso se alza como uno de los destinos más visitados y apreciados del litoral portugués. Las razones son evidentes: posee
playas paradisíacas, rodeadas de formaciones rocosas erosionadas que adoptan las figuras más caprichosas y donde las banderas azules ondean frante a las aguas cristalinas del mar.

Además, la mayoría de sus playas cuentan con todos los servicios que se puedan imaginar, así como la posibilidad de practicar deportes como el voley-playa o el fútbol y por supuesto, actividades acuáticas com el windsurf o la vela.
Algunos ejemplos son la playa de Galé, la de Falésia, la de Rocha Baixinha o la del Castillo para los que quieran todas las prestaciones y lujos, pero también se puede disfrutar de tranquilidad e intimidad en las playas de Aveiros, la de Dos Alemaes y la playa Marina, por ejemplo.

Cualquiera de las opciones será acertada para una
escapada llena de sol, naturaleza y calidad, tanto para los que buscan
precios económicos, como los más exigentes, ya que Albufeira ofrece una amplia gama de alojamientos, desde campings hasta hoteles y apartamentos de lujo, con vistas únicas y servicios excepcionales.